Hoy me tienen que disculpar porque el tema principal de esta página tiene un destinatario muy especial para mí, de hecho también para otras varias personas que se relacionan directamente con la revista desde hace años. Y es un asunto triste, algo irreversible como siempre que se trata de recordar a un compañero, a un antiguo amigo, que nos ha dejado para siempre.

 Se trata de Joaquín España Aguado, a quien conocí hace ya más de treinta años precisamente por nuestra vinculación al ambiente de las publicaciones relacionadas con las armas y la caza en mi caso, lo que se extendía también a la pesca en el suyo.

 

87 portada

Joaquín ha fallecido en Madrid, su ciudad natal, a los 63 años, tras haber luchado durante una buena temporada con una terrible enfermedad a la que finalmente no ha podido vencer, y puede decirse que desde que nació su vida se relacionó bien de cerca con el ambiente de la caza. Y tanto fue así que su abuelo fue el fundador, y presidente durante un buen número de años, de la Federación Española de Caza, vínculo que aún se haría más estrecho al haber creado también la publicación Caza y Pesca de la que el padre de Joaquín y hasta él mismo fueron directores.  

Pero Joaquín extendió su trabajo a otras varias publicaciones españolas y extranjeras, desde las que siempre defendió el mundo de la caza, haciéndolo además con gran profesionalidad y experiencia, un rasgo que no cesó de enriquecer a lo largo de toda su trayectoria y con circunstancias tan notables como su época de cazador profesional en África y encuadrado en una importante compañía de safaris internacionales.

 En definitiva, se trata de dedicar unas palabras a su memoria y a una vida en buena medida volcada en nuestro ambiente y en nuestra defensa. Porque además de todo lo comentado a su favor, fundamentalmente Joaquín fue un excelente amigo, una buena persona, un tío fenomenal de ésos que implican que te quedes helado cuando recibes la noticia de su marcha definitiva, por mucho que pudieras esperarlo, lamentablemente. ¡Descase en paz!

 Para el próximo editorial dejo entonces otros varios temas que nos interesan, sin poder evitar lo muy difícil de asumir la situación que está atravesando nuestra querida España y lo que pueda depararnos en un futuro inmediato.

 No obstante, y pese a todos los considerandos, había un detalle que no podía obviar, tal como he hecho durante ya casi 40 años, y es no dejar pasar este número de diciembre, el último del año, sin desearles todo lo mejor y que el próximo 2020 sea absolutamente  provechoso y feliz para todos ustedes.

 Por tanto: ¡Muchas felicidades y la mejor de las suertes de parte de todos cuantos hacemos Armas Internacional!

 Cuídense mucho y disfruten lo más posible de la vida. ¡Es muy importante conseguirlo!

 

Luis Pérez de León 

Director