Les aseguro que es un detalle que siempre he querido tener muy en cuenta y hasta disfrutando lo mucho que quería significar cada año que cumplía junto a todos los lectores que me han hecho el honor de acompañarme a lo largo de esta buena parte de vida en la que nos hemos venido relacionando.

Y es que se confirma por los hechos que tenemos muchas cosas en las cabeza, y más en un mes en el que hemos vivido importantes fiestas y hasta situaciones políticas de absoluta relevancia con las elecciones, un mes de abril en el que como es lógico preparábamos la revista de mayo, esa misma en la que yo debería haber tenido el detalle de comentar una relación que cumplía ya 37 años. Y les aseguro que todavía hay quien me recuerda aquel mayo de 1982, cuando los kioscos de prensa recibieron una revista titulada ARMAS con la imagen de un revólver Llama Martial en su portada.

Y desde entonces y siempre que he tenido la oportunidad (quiero decir la gran mayoría de las páginas de editorial, siempre he querido aprovechar la ocasión para recordar y agradecer su labor y su presencia a todas las personas que de alguna forma colaboraron en que la revista llegara puntualmente a todos ustedes. Han sido tres títulos y tres épocas las que me han vinculado a lo largo de todo este tiempo, pero siempre la raiz de esa unión se ha mantenido en lo esencial, ofreciéndoles desde las páginas la mejor información que se podía conseguir y hasta procurar poner desde ellas nuestro granito de arena cuando se trataba de defender nuestra posición y nuestros derechos en todo lo que legalmente nos situaba en el ambiente de las armas.

Así que pido las más sinceras disculpas por no haber recordado en este 2019 que también la revista correspondiente a su mes de mayo debería incluir los recuerdos y agradecimientos que debí dirigir a tiempo, y no a toro pasado como hago ahora.

Y por supuesto las gracias más sinceras y entrañables también a todos los lectores que con su fidelidad a lo largo de los años han permitido que quienes estamos a "este lado de las páginas" hayamos podido dedicarnos a una profesión que sin ninguna duda alcanza el grado de pasión para más de uno. Un sentimiento que por supuesto hemos podido palpar también en muchas ocasiones cuando hemos conseguido establecer un contacto más directo.

Pero, afortunadamente, pienso que todavía nos quedan cosas por hacer, reportajes interesantes y espectaculares que ofrecerles, Historia y mecánica que trasladarles desde la publicación y por supuesto también desde todos los medios digitales en los que desde hace ya tiempo nos desenvolvemos, llegando incluso a muchos interesados de muy distintos países a través de la versión digital. Incluso, y tal como vemos "pinta" la situación política, quedamos expectantes a la que suponemos próxima y muy interesante redacción del que ha de ser nuevo Reglamento de Armas.

Lo dicho, infinitas gracias a todos cuantos nos apoyaron a lo largo de décadas (que también los hubo que no, sin duda), y recuerden que mientras hay vida hay esperanza, y por supuesto nos seguimos sintiendo muy vivos por aquí.

 

Luís Pérez De León