Rifles de acción lineal  Una historia “en dos movimientos” (II)

 

Texto y fotos: Luis Pérez de León

Continuamos en este segundo artículo con la recopilación de diferentes rifles que a lo largo del tiempo fueron surgiendo desde la inventiva de muy diversos diseñadores, incluyendo entre sus características la de poder efectuar la repetición de los disparos con sólo dos movimientos desde su palanca de montar, en vez de con los cuatro tradicionales en las armas de cerrojo.

Como vimos el mes pasado fue la capacidad y los medios en los trabajos para los militares los que pudieron impulsar las diferentes armas de este tipo, cuyo concepto desde hace unos años se ha hecho tan popular para la caza.

 Fusil Mondragón 1908

Se trata de uno de los modelos más avanzados e innovadores, surgiendo en una época muy temprana y producido para el Ejército de Méjico por una de las fábricas más “exquisitas” del mundo en cuanto a su calidad. Con unos mecanizados y pulidos impecables, todo ello aderezado por un pavonado azul digno de un rifle de caza de prestigio, este especialísimo ejemplo de la ingeniaría armera se entregó al país norteamericano en el año 1901 como modelo 1900. Sin embargo, ocho años después serían marcados con una leyenda y recibiría una nueva denominación (realmente con la que ha pasado a la Historia), figurando en tres líneas sobre su cajón de mecanismos las palabras: “FUSIL PORFIRIO DIAZ/ SISTEMA MONDRAGON MOD. 1908 / FABRICA DE ARMAS DE NEUHAUSEN. SUIZA”. Además, sobre el anillo frontal de la acción figura: “República de México”, y el atractivo emblema de ese país con el águila y la serpiente como protagonistas. Y falta decir que el mencionado D. Porfirio era a la sazón el presidente de la nación más meridional de las norteamericanas.

Pero en estas líneas nos vamos a referir fundamentalmente a D. Manuel Mondragón, nacido en 1858 y que llegó a general del ejército, quien destacó por sus ideas respecto a la modernización de las armas en su país (y el fusil que aquí vemos es buen ejemplo de ello), habiendo comenzado sus ensayos con fusiles semiautomáticos ya en la década de 1880, y que hasta influyó en los planteamientos de otras naciones respecto a los desarrollos de su propio armamento militar. La educación de Manuel Mondragón se produjo también en la Academia Militar Francesa, en St. Cyr, además de su larga carrera profesional en el Ejército Mejicano. Y durante años llevó adelante armas innovadoras para el ejército de su país, incluyendo muy interesantes planteamientos para la Artillería y el fusil semiautomático Modelo 1908, pues realmente ese sistema de funcionamiento era el principal rasgo de modernidad, al margen de que funcionara en modo automático y que hasta pudiera emplearse en modo de “repetición”, requiriendo la actuación manual del usuario por cada disparo.

Y baste recordar que tendrían que pasar varias décadas hasta que que el U.S. Army adoptó su M1 Garand en 1936, que realmente no se llegó a entregar masivamente a las tropas hasta bien comenzada la II Guerra Mundial. Mondragón demostró asimismo su capacidad al elegir la empresa estatal suiza (SIG) para la producción de su fusil, pues ésta como pocas estaría en aquel tiempo capacitada para llevar adelante trabajos tan delicados en cuanto a ajustes y tolerancias como las requeridas por el Mondragón.

 El corazón de este diseño está en el sistema de funcionamiento por toma de gases en un punto próximo a la boca del cañón. Allí actúa sobre una barra que se encarga de impulsar al bloque de cierre, haciendo girar la cabeza del cerrojo que con varios tetones se encarga de bloquear la recámara, algo muy similar a los posteriores fusiles M1 Garand, FN FAL, ó M14, entre otros…

 (Seguir leyendo en el Nº 85 de Armas Internacional. Artículo de 9 páginas y 30 imágenes con sus correspondientes comentarios. Puede conseguir la revista en edición impresa o en formato digital pdf. Haga click aquí para acceder a nuestra tienda OnLine)