Pistola Glock 44 en .22 LR: ¡La que faltaba!

 

Texto y fotos: Luis Pérez de León

Con un catálogo que no cesa de ampliarse con más opciones en calibres y versiones, aparece por fin una Glock en .22 LR que seguro será muy atractiva para multitud de usuarios en todo el mundo.

Hay que remontarse a 1982 para recordar como la mayor parte del ambiente internacional de las armas cortas, recibía la presentación de la muy peculiar pistola Glock con una mezcla de sorpresa y escepticismo, en la que no faltó quien llegó a reírse literalmente de aquel “invento absurdo”, al que no se le presumía el menor éxito.

Fue Gastón Glock, un especialista en plásticos, quien había dado forma a una pistola que como principal novedad incorporaba un armazón integral fabricado en polímero sintético (con un enorme ahorro económico desde los hechos en metal), que además se beneficiaba de una construcción modular, integrando soluciones modernas, además de otras bien clásicas y ya prácticamente dadas

por obsoletas por la generalidad de los fabricantes, como era el sistema de percusión por aguja lanzada, ese mismo que lo han vuelto a emplear marcas de enorme importancia.

 Recordemos al menos cómo la Glock (en cuyo diseño habían intervenido especialistas en armas, tiradores y otras personas capaces de evolucionar estas máquinas), fue escalando posiciones en el mercado profesional, siendo adoptada paulatinamente por estamentos oficiales en multitud de países, multiplicando sus cifras de producción, y por supuesto borrando cualquier gesto de “broma” en las caras de sus competidores, entre los que hubo quienes no tuvieron más remedio que seguir los pasos de aquella “fea austríaca”, en cuanto a concepto de diseño y funcionamiento, mientras los hubo también que tuvieron que dedicarse “a otra cosa”.

Durante una buena temporada el modelo inicial, la Glock-17, se demostró protagonista en varias parcelas del mercado, comenzando después a producirse otras versiones que no hicieron sino abrir la puerta a todo lo que la marca austríaca (y posteriormente su sucursal estadounidense) iban a ser capaces de generar, sólo y exclusivamente porque había un enorme mercado que estaba más que dispuesto ávido para asimilar más y más modelos de Glock.

 Sin embargo, la inteligencia tras etas armas también supo sacar partido a la modularidad, y muy al contrario de lo que sucedía con otras fábricas, produciendo armas realmente diferentes hasta según los cartuchos a emplear, las Glock variaban sencillamente en tamaño o calibre, según al tipo de cliente al que se dirigían, y las hay más grandes o pequeñas desde el calibre 9 Corto hasta el 10 mm Auto ó el .45 ACP…

(Artículo de 6 páginas y 22 imágenes con sus correspondientes comentarios. En la revista Armas Internacional Nº 89. Consíguela en versión impresa o digital en nuestra tienda OnLine)