Revólver Colt 1873 “Six Shooter” 

 

Texto y fotos: Luis Pérez de León

 El Colt Single Action Army o S.A.A., se conoció también por otros varios nombres como “Pacificador”, Frontier, o Scout según la época y el calibre; y cuando éste era precisamente el .44-40 Win, el revólver que se convertiría en el más famoso y emblemático de la Historia se marcaba como “Six Shooter”, confirmando que era capaz de disparar seis veces seguidas, nada menos.

 Si vieron nuestro Nº1 espero que les gustara el artículo dedicado a la Parabellum, pero es que en este Nº 2 seguimos hablando de esas armas, sobre las que además seguro publicaremos más trabajos por su importancia, sus variedades, y por ser considerada la “PISTOLA” –para no ser menos que el Frontier–, por millones de aficionados desde hace muchísimos años, y aunque deba enfrentarse a una dura rival para ostentar ese primer puesto en el ranking universal, y me refiero a la Government, también de Colt, aproximadamente sólo una década más joven que ella.

Quiero decir que con nuestro protagonista de hoy sucede algo similar, y que el “artículo” que realmente debería dedicarse al S.A.A. podría ocupar las 100 páginas de la revista, y eso sin profundizar en exceso en sus importantes predecesores, aunque ya iremos abordando modelos y épocas en próximas entregas.

Paterson 1836: El origen

En cualquier caso, creo obligado citar, por lo menos, al que se considera como origen de los revólveres, y me refiero al que Samuel Colt presentó en el año 1836 como modelo Paterson (por la ciudad de Nueva Jersey donde se fabricaba), y desde el que comenzaría una larga y fructífera familia que llevaría a la empresa Colt a convertirse en una de las principales en el mundo de las armas y durante mucho más de un siglo.

 Por supuesto que el Paterson se cargaba por el frontal de su cilindro, como arma de avancarga que era, pero en aquellos años la nueva posibilidad de hacer varios tiros sucesivos era una extraordinaria evolución frente a las armas monotiro. La aparición de la cápsula fulminante (unos quince años atrás), ya había supuesto un buen avance respecto a las armas de chispa, pero el revólver de percusión (que también existió en versión de arma larga), abría todo un nuevo mundo de posibilidades.

 Los modelos de Colt no tardaron en aparecer con distintas opciones en cuanto a longitud, calibre, potencia, etc., y contaron desde prácticamente el principio de su existencia con el respaldo de una excelente calidad que supuso el prestigio para la marca. Las ventas se multiplicaban en una nación que se hacía cada vez más grande y en la que las armas de fuego figuraban entre las más indispensables herramientas, y esto no sólo para los militares y los agentes de la autoridad (además de para los “malos”, que han existido en todas las épocas), sino también para un ingente número de colonizadores que las empleaban para conseguir proteínas y para defenderse de animales peligrosos y de humanos que no lo eran menos. Los revólveres Colt iban a convertirse en protagonistas de importancia en aquella epopeya que se llamó “la conquista del Oeste”, y que se extendió hasta los albores del Siglo XX.

 

Pero volvamos varias décadas atrás, cuando en 1860 el Ejército había adoptado un revólver Colt de avancarga en calibre .44. Poco tiempo después estallaría una terrible guerra civil que enfrentó a la denominada “Unión”, compuesta por los estados situados al norte, contra los “Estados Confederados” del Sur. Por supuesto las fábricas de armamento experimentaron una enorme actividad, y en el caso de Colt ésta supuso la reconfirmación de una gran empresa y fortuna (aunque el propio Samuel Colt no llegara a verla del todo cristalizada, pues falleció en enero de 1862, con sólo 47 años, bastante antes de finalizar la guerra), y logró que la ya enorme factoría de Colt –en Hartford, Conectticcut–, pusiera en funcionamiento la que se considera como primera línea de fabricación en serie de la Historia.

 

Sigamos hacia el nacimiento de nuestro protagonista, aunque antes es preciso mencionar que en 1859 se había producido otro hecho fundamental en el mundo de las armas. Fue la aparición de un pequeño revólver de la marca Smith & Wesson cuyo cilindro tenia capacidad para siete tiros, pero con la increíble novedad de que el revólver basculaba su armazón abierto para permitir la carga desde la parte trasera del tambor, y también que los disparos venían ya “preparados” individualmente como diminutos cartuchos del calibre .22, incluyendo el fulminante y resultando herméticos además.

 

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